El callejón, donde vivía antes el pueplo chino, es un lugar desconocido y misterioso para los extranjeros. Con el tiempo transcurrido, el callejón se ha convertido en un destino turístico. Hoy en día, se han conservado algunos de ellos con el propósito de mostrar tanto la milenaria historia como las costumbres tradicionales de China.
Hoy siento placer de llevarles a conocer de cerca el símbolo de Beijing, que es la capital de China. Al meternos en el callejón estrecho, entran enseguida en nuestros ojos dos leones de pierdra, un macho y una hembra. La rápida manera de distinguirlos es que el que tiene una pelota debajo de su pie es macho, claro, la otra, que mantiene en el mismo lugar un león bebé, sin lugar a dudas, debe ser la mamá. El león, desde la China antigua hasta hoy día, en los ojos de nosotros los chinos, es el símbolo del poder supremo. No le dejarán ninguna duda si ha visitado alguna vez la Ciudad Prohibida, donde se encuentran millones de leones, hechos de mármol o bronce.
Más arriba, se ven dos piedras interesantes. Detrás de ellos, se esconden múltiples culturas y conocimientos divertidos. Les explico poco a poco lo siguiente. Es conocido que en la corte antigua de China, había dos tipos de cortesanos, los cuales eran respectivamente los funcionarios militares y los civiles que se encargaban de dar sugerencias a los emperadores sobre los asuntos tanto a nivel nacional como internacional. Las piedras de la forma redonda que es igual que la del tambor, le explican silenciosamente que es la residencia de un funcionario militar. La razón consiste en que, en aquel entoncés se usaba el tambor con motivo de animar a los soldados que estaban luchando en el frente. Mientras, el otro tipo de cortesanos, ellos preferían poner piedras cuadradas a la puerta, considerando la forma de los libros.
Además, en la China antigua, a causa del burocracismo, la noción de clase estaba profundamente arraigada en la mente de los habitantes, lo cual se podía notar por todas partes, por ejemplo, a través del diseño de las estructuras. Encima de la parte más arriba de la puerta, podría usted encontrar unos orificios semicirculares, los cuales representan precisamente el estatus social del dueño. Los hijos de los altos funcionarios se veían obligados a contraer matrimonio con las chicas que venían de una familia de la misma posición social, es decir, que tenía el mismo número de orificios. Por lo tanto, no resulta nada díficil entender la suma trascendencia del diseño arquitectónico.
En fin, el callejón forma parte relevante de la cultura china, es la miniatura de la manera de vivir de unas generaciones chinas y sigue dejando una influencia profunda sobre nosotros.
No dude más. Póngalo en su lista turística. Lo que le está esperando es un viaje maravillosa e inolvidable. Se lo juro.
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